El mercado inmobiliario ha pasado “muy rápido de la desolación al optimismo exagerado”

Nuevo viernes. Nuevo ‘¿Quién responde?’. Algo se empieza a mover en el sector inmobiliario español, BBVA habla de mejora del sector, Popular de consolidación de la recuperación, CBRE lo sitúa entre los más atractivos para invertir, los expertos aseguran que las Socimis lo han devuelto a la escena europea…

Este mejor clima inmobiliario ha llevado al Salón Inmobiliario Internacional de Madrid (SIMA) 2015, que se está celebrando en Madrid, a cifras récord, tanto en superficie de exposición como en número de expositores y variedad de producto.

En este resurgir del ladrillo nacional, en mercado financiero hemos querido entrevistar a Julio Gil Iglesias, presidente de la Fundación de Estudios Inmobiliarios (FEI), y todo un profesional ligado al sector durante más de 20 años para que nos analice este nuevo escenario.

– ¿Ves una euforia peligrosa en el mercado inmobiliario que pueda llevar a recalentarlo de nuevo?

Hemos pasado muy rápido de un estado de desolación a uno de optimismo que en algunos casos puede ser exagerado. Creo que la necesidad de buenas noticias después de una larga travesía del desierto ha traído esto como consecuencia. Más que un riesgo de recalentamiento creo que el peligro es que las expectativas creadas en los vendedores sobre la evolución del precio de la vivienda hagan que no se crucen operaciones de venta.

– ¿No crees que se trata de una recuperación irreal del mercado por cuanto la demanda nacional de viviendas sigue siendo muy baja?

Estamos entrando en una fase que, a corto plazo,  nos lleva hacia una estabilización. Con una evolución asimétrica entre mercados donde se está asentando la estabilización y otros en los que no se ha completado el ajuste. En el horizonte del medio plazo hay factores positivos y negativos  que veremos cómo finalmente van a evolucionar.

– En el marco del SIMA 2015 algunos expertos han restado importancia a estas alturas al ‘stock’ ¿Crees que es un error pensar que ya no es un lastre?

El stock de vivienda nueva es un elemento que hay que tener en cuenta desde cualquier punto de vista, ahora bien, hay que situarlo y englobarlo en cada mercado local, lo que tiene poca influencia en una ciudad de interior es que haya mucho stock en la costa, lo esencial es el stock existente en cada mercado, pero por supuesto que hay que tenerlo en cuenta para realizar cualquier análisis pues influye claramente en la curva de la oferta.

– Las Socimis están liderando el mercado en estos últimos compases ¿se está profesionalizando el alquiler al mismo ritmo?

El alquiler de vivienda sigue siendo uno de los talones de Aquiles del mercado inmobiliario. El problema es que para los inversores profesionales tiene una baja rentabilidad y una alta complejidad en la gestión. El otro problema es que la financiación para construir viviendas en alquiler es muy reducida con lo que el grueso del parque siguen estando en manos de particulares y no hay muchos visos de cambio, salvo que se articulen políticas para que esto suceda.

– ¿Echas en falta políticas públicas que apuntalen la recuperación del sector? ¿En qué sentido?

Se puede entender que las administraciones públicas hayan tenido que restringir los recursos que dedicaban a las políticas de vivienda en compra y alquiler durante estos años de \”emergencia económica\”, pero creo que en el medio plazo deben plantearse políticas públicas de alquiler o de compra- éste es un asunto susceptible de un profundo debate- que faciliten la emancipación y el acceso a la vivienda, sobre todo a los jóvenes y a aquellas personas a las que esta crisis ha expulsado del mercado.

– El presidente de ACI, Ricardo Martí-Fluxá pedía hace unos días más incentivos para los inversores internacionales ¿Crees que son necesarios?

Con el cambio que se produjo en la regulación de las Socimis se dio un paso adelante. Ha sido muy positivo.  Con respecto a los fondos de inversión desconozco cuales son esos cambios que solicitan y si los mimos suponen o no una alteración sustancial.

– Parece que seguimos midiendo la salud del mercado en número de nuevas promociones, precios… cuando hay tantas viviendas por rehabilitar. ¿Ahora que todo empieza a marchar bien quedará la rehabilitación en el olvido?

Esperemos que no. La rehabilitación es uno de los nichos más importantes de empleo potencial que existen en la economía española, además de otros beneficios sociales que acarrea. Las políticas de las administraciones públicas en los últimos tiempos han puesto mucho énfasis en la rehabilitación, pero sigue existiendo un escollo muy importante, la falta de financiación. Es un problema complejo que necesitamos resolverlo ya.

– Nos adentramos en un nuevo ciclo en el mercado inmobiliario con las mismas estadísticas ¿urge mejorarlas para conocer la realidad del mercado y dar confianza a los inversores?

Es algo imprescindible en lo que tendremos que trabajar ya y es uno de las cuestiones a las que quiere contribuir la Fundación de Estudios Inmobiliarios. Me consta la buena voluntad y la alta capacidad profesional de los técnicos del INE y de Fomento, pero creo que es necesario un acuerdo entre las distintas Administraciones y Ministerios para que se produzca información de calidad la cual es vital para suavizar los ciclos inmobiliarios.

– ¿Qué tareas pendientes tiene el sector para que se pueda decir que ha dejado atrás la crisis?

Las tareas no son pocas y los desafíos son muchos. El sector tiene que intentar volver al punto de equilibrio en el mercado de compra,  para ello tiene que absorber el stock pendiente. Hay que aprovechar esta crisis para dar un impulso a la rehabilitación y crear un parque de alquiler. Asimismo es necesario volver a plantearse políticas de vivienda para atender a aquellos que después de esta dura crisis han quedado fuera del mercado, la demanda de primer acceso es fundamental para el sector y para la economía.

– ¿Crees que el sector ha sacado buenas enseñanzas de la crisis o percibes aún ciertos viejos vicios?

Espero que se implementen políticas de prudencia económica que en el pasado brillaron por su ausencia. Y éstas tienen que venir impuestas por las autoridades económicas y los órganos reguladores. No deben ser políticas intervencionistas, pero tampoco podemos esperar que el sector se autorregule. Hemos visto la estrecha vinculación entre el sector inmobiliario y el sector financiero, y España no puede permitirse volver a caer en una crisis como ésta.

http://www.europapress.es/economia/noticia-julio-gil-mercado-inmobiliario-pasado-desolacion-optimismo-exagerado-20150508134013.html

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